Gabilondo promete más dinero para facilitar el pacto educativo
El ministro, dispuesto a centrar el acuerdo con el PP en 10 o 12 puntos
El País - Updated on Friday, in February 05, 2010
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, empezó ayer hablando a la
defensiva y acabó bajando las defensas para, más relajado, exponer la
necesidad de "conjugar unidad y diversidad" si se quiere llegar a algún
acuerdo. Ante unos portavoces educativos de los grupos parlamentarios
expectantes y contentos con el protagonismo que la propuesta de pacto
está dando a la educación en el ruedo político, el ministro abordó de
forma concreta la financiación que propone en el pacto. "Debe haber un
compromiso explícito sobre las medidas inmediatas que han de adoptarse.
Queremos una propuesta anual con las medidas concretas, vinculadas a
una memoria y a un compromiso económico para su realización". ¿De
cuánto dinero hablamos?
El ministro especificó dos objetivos financieros, rebatidos luego
por otros grupos, como el PP y CiU. Con la mirada puesta en el periodo
2015-2020, la sugerencia del Gobierno es elevar la actual inversión en
educación de España (4,92% del PIB) a la media de los países europeos
más desarrollados (5,4%% del PIB). La segunda medida económica que citó
fue el incremento, en el mismo periodo, del presupuesto para becas y
ayudas al estudio universitarias -que son las que dependen aún del
ministerio- del actual 0,08% del PIB al 0,2%.
El portavoz de
Educación de los populares, Juan Antonio Gómez Trinidad, replicó que,
en estos momentos, hablar de objetivos de financiación tomando como
referencia el PIB es "una trampa". "Si sigue bajando, esos objetivos se
alcanzarán solos", ironizó. Y pidió que se consensúe "una partida
adicional condicionada a políticas de Estado". CiU también mencionó su
propuesta, más ambiciosa que la del Ejecutivo: "Que la inversión en
educación suponga el 6% del PIB en ocho años y se aumenten los recursos
destinados a becas hasta el 0,4% del PIB", señaló su portavoz
parlamentaria de Educación, Mercé Pigem. Este grupo condiciona el pacto
"al respeto del Estatut y de la Ley de Educación de Cataluña".
En
la sesión de ayer salieron todos los temas educativos que suponen un
conflicto para el pacto: la política lingüística en las comunidades con
dos lenguas oficiales, la libertad de elección de centro, el aumento
del bachillerato a tres años... En su intervención inicial, la
defensiva, el ministro dejó claro que, aunque "está dispuesto a hablar"
de lo que haga falta, tanto el tema de las lenguas como el de la
libertad de enseñanza están ya garantizados en la Constitución. Es
decir, no se van a incluir en el pacto. También resaltó la
"transparencia" del trabajo del ministerio en los cinco meses que lleva
el pacto sobre la mesa e hizo unos cuantos llamamientos, con diferentes
palabras, a "ahondar en lo que une" a los partidos y a "no esgrimir
permanentemente las diferencias".
Ante las críticas de falta de
concreción de sus 104 propuestas para el pacto, el ministro justificó
que "es de debate y está abierto a nuevas incorporaciones".
Tras
las intervenciones de los grupos, dos horas y cuarto después, el
ministro cambió de tono. Adoptó uno más sosegado y académico. Aseguró
que no iba a hacer intervenciones a la defensiva y que se ha pasado "de
las musas al teatro y ahora hay que pasar a la concreción y a los
textos". Y lanzó entonces otra propuesta al vuelo: como algunos creen
que su documento contiene propuestas ya reguladas, está de acuerdo en
"identificar 10 o 12 aspectos en los que todos estén de acuerdo para la
mejora del sistema educativo". Dio así el primer paso para empezar a
concretar.